Luis Nishizawa

Estado de México, 1918 - Ciudad de México, 2014

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Archivo Fotográfico






BIOGRAFÍA - LUIS NISHIZAWA (Estado de México, 1918 - Ciudad de México, 2014)


Luis Nishizawa nació el 2 de febrero de 1918 en la hacienda de San Mateo Ixtacalco, Estado de México. Fue un gran pintor y muralista mexicano del siglo XX. Su origen fue mestizo, japonés por el lado de su padre y mexicano por su madre. Estas raíces de pueblos ancestrales y geográficamente opuestos, fueron un factor determinante en su pintura.

Su formación artística se inició hacia 1942, año en que ingresó a la Escuela Nacional de Artes Plásticas en la Ciudad de México, antes conocida como la Academia de San Carlos, en un momento en que la corriente de la pintura mural de fuerte acento nacionalista se encontraba en su apogeo. Durante los cinco años que estudió tuvo distinguidos maestros como Julio Castellanos, José Chávez Morado, Alfredo Zalce y el refugiado español Antonio Rodríguez Luna, entre otros. A Castellanos le debe la mesura en la composición y la delicadeza en el trazo del dibujo; a Zalce y Chávez Morado, su interés e identificación con el muralismo de contenido ideológico; en tanto que a Rodriguez Luna, su tendencia hacia el abstraccionismo. En 1947, Carlos Alvarado Lang, siendo director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, apoyó una iniciativa lanzada por José Chávez Morado: prácticas escolares, proyecto que se bautizó “Vacaciones del pintor” y que fomentaba que los alumnos viajaran a otros lugares de México para realizar pintura de paisaje. Los incipientes artistas visitaron distintas regiones del país. Vieron el volcán Paricutín, Chalma, el Mezquital, Tepoztlán, Santa María Regla, el Valle de México y algunos llegaron hasta Chiapas. De estas prácticas escolares Luis Nishizawa adoptó la costumbre de la pintura plein air o pintura al aire libre, práctica que ya había realizado José María Velasco al recorrer todo el país para captar los más bellos paisajes de México, y que Luis Nishizawa realizaría también durante toda su vida.

Nishizawa trabajó con predilección la pintura en sus diversas técnicas, lo hizo desde el cuadro de caballete hasta la composición mural; por otra parte, exploró el arte gráfico, y también la escultura. En sus obras se manifiestan las dos corrientes culturales que le nutren sustancialmente: la mexicana, en su realidad, y la japonesa, de finas líneas y poética expresión oriental.

En la primera mitad de los 1950’s su obra estaba muy apegada a la temática y estilo de la escuela mexicana de pintura, realizó cuadros representando las costumbres de la gente de campo y de las comunidades indígenas. Aunque también pintó naturalezas muertas y paisajes, este último género sería en el que se desarrollaría principalmente y en el cual logró su mayor reconocimiento.

En 1951 Luis Nishizawa exhibió pinturas y dibujos a tinta en su primera exposición individual en el Salón de la Plástica Mexicana; a partir de tal evento sus obras no tardaron en llamar la atención de la crítica de arte. Jorge Juan Crespo encontró en su obra una marcada influencia de la pintura de José María Velasco, a quien precisamente en 1942, se le había hecho un Homenaje Nacional en el Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México. Crespo dijo: “Sus paisajes están pintados con un gran sentido del espacio… Ante sus cuadros panorámicos de gran vastedad y atmósfera límpida y clara, uno no puede menos que recordar a Velasco”. Otro crítico en la Revista de Revistas, 15 de abril de 1951, mencionó sobre él: “Como el Doctor Atl, da a sus paisajes profundidad y amplitud, su perspectiva es curva, dando idea de la prolongación en el espacio. Su color es verdadero, fiel y siempre vibrante”. El gran artista David Alfaro Siqueiros afirmó: “Nada… tiene su obra de inclinaciones formalistas, esto es, de inclinaciones abstraccionistas. Con extraordinario talento y frecuente gran maestría muestra esta obra un manifiesto deseo de sobrepasar el realismo del pasado… de hacer más hondo el espacio, más voluminoso el volumen, más agradable la textura y de hacer más móvil el movimiento, en un sentido general de la expresión”. Jorge Juan Crespo también comentó: “Me parece asimismo no traicionar su origen nipón en esos mismos paisajes pues en unos más que en otros, y sobre todo en sus dibujos, se advierte el estilo sintético y de una suprema elegancia de líneas, de los Hokusai e Hiroshige…” 

En cuanto a la presencia de orientalismo en los paisajes de Nishizawa, ésta se hizo más palpable en la medida en que su maestría fue creciendo. Luis Nishizawa relata el impacto que causó en él la exposición de estampas del pintor nipón Ando Hiroshige, efectuada en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México en 1937, gracias al poeta José Juan Tablada, que trajo a México una buena colección de arte japonés. Nishizawa siguió la trayectoria del maestro japonés. Ante esa dilección por aquel arte, Alfredo Zalce compartió con Luis Nishizawa unas “tintas secas” japonesas y el artista empezó a experimentar en sus trabajos con tintas y técnicas niponas, actividad que poco a poco va permeando su producción en cuadros exactos de luz y síntesis. Así Siqueiros y Crespo serían profetas del particular estilo y aportación de Nishizawa a la tradición del paisaje en México que había comenzado un siglo antes con José María Velasco. Tanto en las tintas de Nishizawa, como en sus óleos y temples, el color lo aplica con finas pinceladas para dar volumen a los objetos o marcar las distancias en la profundidad del horizonte; todo lo logra con esmerada sutileza. Hay una síntesis de las formas: así insinúan, más que representar, las alturas de los cerros y montañas, los declives de los valles o los impresionantes cortes de barrancas y cañadas; la niebla parece envolverlo todo, excepto la altura de los volcanes elevados.

A partir de 1950 sus paisajes se exhiben en el extranjero. Primero en Haiti, en Salle D’Art Du Pavillon Mexicain, Port-au-Prince. En 1952 en la Galería Tate de Londres y luego en París y Estocolmo, formando parte del contingente de arte mexicano que representó a México. En 1958 fue seleccionado entre los cinco artistas más sobresalientes de la Bienal Internacional de Tokio.

En el seguimiento de una de sus raíces se puede inscribir el afán de Nishizawa por acercarse a las manifestaciones artísticas de Japón. En 1963 estudió grabado en metal con los grabadores japoneses Yukio Fukuzawa e Ichikowa. En 1964 viajó por primera vez a Japón, en donde aprovechó y tomó un breve curso de grabado en madera en el Centro de Artistas Japoneses. En México practicó el Taku Hon con el artista japonés Toneyama en los relieves -lápidas, dinteles y jambas- prehispánicos de la zona maya. Estos Taku Hon, que significan mano-piedra-libro, se obtienen en China y Japón al presionar un papel especial o seda fina, sobre los relieves de las lápidas y de las tumbas antiguas, con las "muñecas" que se usan para tal fin.

Aunque en 1949 formó parte del grupo fundador del Taller de Integración Plástica, dirigido por su maestro José Chávez Morado y bajo los auspicios del Instituto Nacional de Bellas Artes, fue entre 1957 y 1959 que ejecutó su primer pintura mural El aire es vida, en el vestíbulo del edificio de hospitalización de la Unidad de Neumología del Centro Médico, que tras el terremoto de 1985 fue rescatado y reubicado en el vestíbulo del Centro Médico Nacional Siglo XXI. En 1969 realizó el mural Un canto a la vida, para la unidad del Seguro Social de Celaya, en el cual empleó por primera vez la cerámica de alta temperatura en cortes irregulares según el diseño. En 1981 en la ciudad de Tokio realizó el mural de cerámica en alta temperatura El espíritu creador siempre se renueva, en la estación Keisei del metro a Narita. En 1987 realizó en Toluca para la biblioteca del Centro Cultural Mexiquense, un mural en cerámica en el cual recurrió a los antiguos libros prehispánicos y códices; y el mural El lecho del Universo con relieves en piedra sobre un muro ligeramente curvo en el Museo de Arte Moderno, del ya citado Centro Cultural Mexiquense. En ese año también realizó un vitral en el Archivo General del Estado de México, en Toluca. En 1988 realizó un mural al óleo sobre tela en la Procuraduría General de la República, en la Ciudad de México. La imagen del hombre (1992), en la Secretaría de Educación Pública, y La justicia (2010) en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En paralelo a su creación artística Luis Nishizawa siempre estuvo comprometido con la educación. De 1955 a 2003 laboró como maestro en la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Además estuvo siempre impartiendo clases y talleres. En 1992 se inauguró el Museo Taller Luis Nishizawa en Toluca. Fue creado en reconocimiento por su trabajo creativo, así como su trabajo como profesor de arte. La institución funciona como museo y taller, así como centro de documentación sobre el artista para investigadores y público en general. Su función principal es preservar y promover las obras del artista y contiene alrededor de 800 obras en varios medios. Cuenta con siete salas para exposiciones temporales, una biblioteca y espacios para conciertos, conferencias y talleres de cerámica, grabado y dibujo.

Luis Nishizawa murió el 29 de septiembre de 2014 en la Ciudad de México.

(Fuente: Luis Nishizawa, presentación por Carlos Salinas de Gortari, textos de Xavier Moyssen, Elisa García Barragan, Teresa del Conde, Raquel Tibol y Antonio Rodríguez)

 

PRINCIPALES EXPOSICIONES INDIVIDUALES

 

1951 Luis Nishizawa, Pintura y dibujo, Salón de la Plástica Mexicana, Ciudad de México

1952 Exposición de Nishizawa y Celia Calderon, Casa del Arquitecto, Ciudad de México

1953 Salón de la Plástica Mexicana, Ciudad de México

1963 Exposición de Taku Hon, Museo de Arte Moderno, Tokio, Japón

1963 Las nubes y las piedras, Salón de la Plástica Mexicana, Ciudad de México

1965 Taku Hon: calcas por Kojin Toneyama y Luis Nishizawa, Museo de Arte Moderno, Ciudad de México

1966 Autorretrato y obra, Museo de Arte Moderno, Ciudad de México

1969 Dibujos y grabados, Salón de la Plástica Mexicana, Ciudad de México

1971 El paisaje, Salón de la Plástica Mexicana, Ciudad de México

1972 Luis Nishizawa: Las vacas flacas, los sueños rotos, recuerdos y presencias, Museo de Arte Moderno, Ciudad de México

1975 Las tintas de Luis Nishizawa, Galería de Arte Contemporáneo de Lourdes Chumacero, Ciudad de México

1977 Retrato y obra, Galería Natalia Zajarías, Ciudad de México

1979 El lenguaje del dibujo, Galería Natalia Zajarías, Ciudad de México

1980 Salón Nacional de Artes Plásticas, sección de invitados, Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México

1980 Galería Natalia Zajarías, Ciudad de México

1984 Exposición de dibujos, Museo del Pueblo de Guanajuato, Guanajuato

1985 Casa de la Cultura de Chihuahua, Chihuahua

1986 Museo Regional de Querétaro, Querétaro

1987 Galería Natalia Zajarías, Ciudad de México

1987 Galería Misrachi, Ciudad de México

1989 Cuatro décadas, Exposición Homenaje, SalasNacional, Diego Rivera e Internacional, Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México

1989 Casa de la Cultura México-Japón, Ciudad de México

2002 Museo Nacional de Agricultura de la Universidad Nacional de Chapingo

2004 Homenaje al Maestro Luis Nishizawa, Escuela Nacional de Artes Plásticas, Plantel Xochimilco, Ciudad de México

2008 De paisajes y sueños, Luis Nishizawa 1918-2008, Homenaje por sus 90 años de vida, Museo Nacional de San Carlos, Ciudad de México

2012 Orígenes, por Luis Nishizawa, Casa Redonda Museo Chihuahuense de Arte Contemporáneo, Chihuahua

2015 Luis Nishizawa: Poeta del silencio, Museo de Arte de la SHCP, Antiguo Palacio del Arzobispado, Ciudad de México

2016 Museo Francisco Cossío, San Luis Potosí, México

2018 Luis Nishizawa: Figurativismo y abstracción, Museo Naval México, Veracruz

2018 Luis Nishizawa: Figurativismo y abstracción, Centro Cultural Ignacio Ramírez El Nigromante de San Miguel de Allende, Guanajuato

2019 Luis Nishizawa, Intimo universo, Museo Casa del Risco, Ciudad de México

2019 Luis Nishizawa, Arte sin fronteras, Museo de Arte de Celaya, Guanajuato