Alice Rahon

Chenecey-Buillon, 1904 - Ciudad de México, 1987

Si usted está interesado en comprar o vendor alguna obra de Alice Rahon, por favor mándenos un correo electrónico a [email protected] o contáctenos telefónicamente a (55) 5559-3208.

Archivo Fotográfico






BIOGRAFÍA - ALICE RAHON (Chenecey-Buillon, Francia, 1904 - Ciudad de México, 1987)


Alice Marie Yvonne Philippot fue una reconocida artista surrealista y poeta. Conocida al principio como Alice Paalen en su poesía y posteriormente como Alice Rahon en su pintura, pues adoptó el apellido de su madre Alphonsine Rahon. Nació en Chenecey-Buillon en los Doubs, Francia, el 8 de junio de 1904. Pasó la mayor parte de su niñez y juventud en París y durante los veranos acostumbraba visitar la casa de sus abuelos en Recouvrance, un barrio de la ciudad de Brest, en la Bretaña. Cuando tenía alrededor de tres años sufrió un accidente en el que se fracturó la cadera del lado derecho. Permaneció enyesada durante cerca de tres años. A los 12 años volvió a sufrir otro accidente y se rompió la pierna izquierda.

Alice Rahon conoció al pintor austriaco Wolfgang Paalen en París en 1931. Dos años después, por recomendación de Joan Miró, viajaron juntos a España y visitaron las cuevas de Altamira. El descubrimiento del arte rupestre impactó a la pareja y jugó un papel fundamental en el desarrollo de ambos como artistas. La iniciación de Alice Rahon dentro del movimiento surrealista ocurrió en París, hacía 1934, el mismo año de su matrimonio con Wolfgang Paalen, época en la que Alice escribía poemas en verso libre. Visitaron en ese año nuevamente las cuevas de Altamira y durante el otoño realizaron un viaje a Grecia. 

En 1935, Wolfgang y Alice conocieron a través de Roland Penrose a Paul Elouard y Max Ernst. El matrimonio Paalen visitó a Valentine y Roland Penrose en Le Pouy, al sur de Francia, donde Alice inició una profunda amistad con la poetisa Valentine Penrose. Alice mantuvo por un breve tiempo una relación amorosa con Picasso que terminó ante la supuesta amenaza de suicidio de Paalen. En diciembre de ese año, André Breton, el padre del surrealismo, invitó a los Paalen a unirse formalmente al grupo de surrealistas.

En 1936, Alice Rahon viajó a la India donde se reencuentra con Valentine Penrose. Después de desembarcar en Bombay, visitó la ciudad de Goa, Pondicherry y continuó hacia el norte donde pasó una temporada en un ashram en Mirtola, al pie de los Himalayas. En la India escribió Muttra y otros poemas influenciados por la cultura hindú. Publicó A même la terre con el apoyo de André Breton en Editions Surréalistes. El libro, una edición limitada de 235 ejemplares, todos ellos numerados y firmados por la artista, incluía un grabado de Yves Tanguy.

En 1937, Alice Rahon trabajó como diseñadora con Elsa Schiaparelli. Posteriormente abrió su propia boutique de sombreros en París. Posó para Man Ray modelando los sombreros que se presentaron en la exposición La mode au Congo, en la galería Charles Ratton. Las fotografías fueron publicadas en la revista Harper’s Bazar.

En 1938 Alice publicó Sablier Couché (Editions Sagesse) con un grabado de Joan Miró, publicación que fue alabada por André Breton quien reconoció su talento creativo y le escribió una bellísima carta en ocasión de la publicación. A ojos de él, más que un libro era “un talismán”. André Breton desde 1920 ya visualizaba asociar la poesía con una pintura que “la tradujera sin traicionarla”; imaginaba que cada cuadro así concebido se transformaría en una “ventana” hacia la experiencia poética. 

En 1939, el matrimonio Paalen emprendió un viaje a América en compañía de la fotógrafa suiza Eva Sulzer. En mayo desembarcaron en Nueva York donde permanecieron hasta el verano. De allí partieron hacia Alaska y la Columbia Británica en búsqueda del arte de las culturas primitivas que conservaba aún esa energía espiritual. Durante el viaje, Alice Rahon realizó el singular boceto de los tótems, publicado años después en la revista Dyn, y comenzó a incursionar en el uso del pincel. El 7 de septiembre arribaron a la Ciudad de México por invitación de Frida Kahlo y fueron recibidos precisamente por Frida Kahlo, Diego Rivera y Juan O’Gorman. Se instalaron en el barrio de San Angel. Ya en México se reencontraron paulatinamente con sus amigos surrealistas exiliados en México: César Moro, Remedios Varo, Benjamín Peret, Leonora Carrington, Esteban Frances. A este grupo se sumaron otras figuras mexicanas que compartían el interés de Alice y Wolfgang por las culturas prehispánicas, entre ellos Miguel Covarrubias y su esposa Rosa Rolanda. Los Paalen fueron enriqueciendo su ya nutrida colección de arte primitivo procedente de Oceanía, Alaska y la Columbia Británica con piezas arqueológicas y de arte popular que adquirieron durante sus múltiples expediciones a través de Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Yucatán, Michoacán y otras regiones.

A partir de su llegada a México Rahon se dedicó a la pintura explorando diversas técnicas que enriqueció con arenas y esgrafiados. La fascinación por el arte primitivo es constante en la obra de Alice Rahon. Lo consideraba estrechamente vinculado a la magia, a los reinos de lo invisible. El tema aparecerá una y otra vez en sus poemas y en su obra pictórica. Tanto en la técnica como en el contenido sus pinturas refieren a tiempos ancestrales. Los colores, las texturas, los signos, los esgrafiados, las figuras simbólicas conforman su propia cosmogonía; el imaginario pictórico revela su visión de la realidad. El encuentro con André Breton y el surrealismo fue fundamental para Alice Rahon y marcó no sólo la transición de la imagen poética a la imagen visual que se dio a partir de su llegada a México, sino también la concepción de la totalidad de su creación artística. La obra de Alice Rahon se presenta con éste ideal surrealista de alcanzar la consolidación perfecta de la imagen visual y la imagen poética. Su contacto en París con las vanguardias del arte moderno y su estrecho vínculo con el surrealismo, le permitieron adquirir un entrenamiento visual impresionante, pero fue Paalen quien la introdujo en el oficio de la práctica pictórica; según palabras de Alice: “como pintora, a él se lo debo todo […] de él aprendí a no mezclar el color previamente sino a ponerlo de tal manera que se mezcle en el ojo del que mira”.

Alice Rahon exhibió por primera vez sus pinturas en la Exposición Internacional del Surrealismo en 1940, organizada por Paalen y César Moro en la Galería de Arte Mexicano. Presentó tres acuarelas: La reina sin ojos, Du jour au lendemain y Rendez-vous des riviéres. En 1941, Alice publicó Noir Animal, su tercera y última compilación de poemas, ilustrada con un retrato suyo realizado por Paalen.

Alice Rahon llegó a México en un momento en el que predominaba la pintura figurativa vinculada a la llamada Escuela Mexicana y; a la par de Wolfgang Paalen, Gordon Onslow-Ford, Gunther Gerzso y Carlos Mérida, se aventuró en la pintura abstracta, creando obras que toman la forma de apariciones, de representaciones de un “modelo interior” que refleja, siguiendo a André Breton, “aquello que, aunque no existe, es tan intenso como aquello que existe” y que consiste en “imágenes visuales reales”. Las discusiones teóricas en torno al arte que se publicaban en la revista Dyn, que Wolfgang Paalen publicaba y que Alice Rahon colaboraba con poemas, viñetas e ilustraciones de 1942 a 1944, y la compilación de ensayos de Paalen, que aparecieron en el primer número de Problems of Contemporary Art bajo el título de “Form and Sense”, provocaron en Alice Rahon reflexiones acerca de la función de la imagen. La imagen, señala Paalen, no debe reducirse de ninguna manera a la prolongación del recuerdo de una entidad percibida o a la organización de fragmentos visuales dispersos en la memoria. “El verdadero valor de la imagen … consiste en proyectar una nueva realización, que no necesariamente debe relacionarse con un objeto ya existente.” A través de las formas abstractas Alice Rahon buscaba expresar sensaciones cósmicas ligadas al espacio y al tiempo. Alice Rahon, como Paalen, plasmó en sus telas la sutil interrelación entre el surrealismo y la abstracción, entre lo racional y lo irracional, entre el arte y la ciencia. Las aportaciones teóricas y estéticas del grupo de artistas exiliados en México y que se reunían en torno a Dyn sentaron, sin duda, las bases para una nueva dirección de la pintura en México.

Alice Rahon presentó su primer exposición individual en la Galería de Arte Mexicano en 1944. En 1945 conoció en Nueva York a la escritora Anaïs Nin, con quien entabló una relación muy cercana. Desde mediados de los años cuarenta Alice Rahon realizó una serie de obras que evocan sus viajes a ciudades reales e imaginarias inspiradas por la obra de Paul Klee. Alice admiraba la pintura del suizo, a quien conoció por intermediación de Paalen. A mediados de los años veinte Klee concibió una serie denominada El libro de las ciudades, integrada por pinturas con signos de escritura que marcaban su gusto por las culturas de Oriente. El mundo islámico le proporcionó la visión de una percepción sintética, abstracta, conformada por la integración de pictogramas que sugieren espacios míticos, eternos y que Alice adoptó.

En 1946 Alice Rahon adquirió la nacionalidad mexicana y continuó presentando sus obras tanto en exhibiciones individuales como colectivas en México y Estados Unidos. Inspirada por su viaje a la India, escribió el guión y diseñó una serie de marionetas articuladas para representar los personajes de un ballet cósmico inspirado en Orión, “El gran hombre del cielo”. En muchos sentidos la concepción del ballet remite a Pablo Picasso, con quien Alice mantuvo un breve pero intenso romance hacia 1935. Picasso concibió varios ballets, entre ellos Mercure (1924), que causó una profunda impresión en André Breton y el grupo de surrealistas.

En 1947, Alice Rahon se divorció de Wolfgang Paalen y conoció al canadiense Edward Fitzgerald, cineasta y escenógrafo, con quien contrajo matrimonio. Viajaba frecuentemente a la bahía de Acapulco, pues en ese año su amiga Anaïs Nin adquirió una casa en la playa de Caleta. 

Fitzgerald y Rahon realizaron un film experimental titulado Le Magicien. Para este proyecto Alice diseñó el vestuario, las marionetas y escribió el guión cinematográfico, mientras que Fitzgerald se encargó de la escenografía y la dirección. La película nunca llegó a distribuirse por falta de presupuesto y la única copia existente, que se presentó entre grupos de amigos y artistas y en la Galería Willard de Nueva York, desgraciadamente desapareció. El único vestigio que queda consiste en unas cuantas tomas fotográficas del rodaje.

Para el catálogo de su exposición en la Galería Williard, en Nueva York, en 1951, la artista escribió un texto poético para definir sus aspiraciones hacia un mundo mágico y etéreo que sólo podía ser alcanzado a través de la pintura: Al principio de los tiempos la pintura era magia; era una llave para lo invisible. En aquellos tiempos el valor de un trabajo residía en su poder de conjuro, un poder que el talento solo no puede alcanzar. Como el chamán, la sibila y el mago, el pintor tendría que convertirse en un ser humilde, tanto que pudiera entrar en la manifestación del espíritu y las formas.

En las pinturas de Alice Rahon los animales tienen un rol protagónico. Sus lienzos son habitados por aves, insectos, toros, búfalos, caballos y, de manera predominante, por gatos -una de las figuras predilectas entre los surrealistas que consideraban a estos felinos depositarios de poderes extrasensoriales-, presentes en la obra de otras creadoras como Remedios Varo y Leonora Carrington. En las pinturas de Alice Rahon los animales están en constante metamorfosis: se transforman en paisajes o ciudades; se ocultan detrás de fachadas. Más allá de ser una representación realista, estos seres fantásticos sugieren sentimientos y anhelos de la artista.

Alice Rahon se divorció de Edward Fitzgerald en 1960, un año antes Wolfgang Paalen se había quitado la vida en las afueras de la Hacienda de San Francisco Cuadra, Taxco. Alice continuó exhibiendo y pintando. En 1969, la noche de la inauguración de su exposición en la Galería Pecanins, sufrió una caída en las escaleras y se fracturó la cadera nuevamente. Se recluyó en su casa de Las Flores. En 1975, después de su exhibición en la Galería de Arte Mexicano, Alice Rahon dejó de pintar, siendo uno de sus últimos cuadros el titulado “Una giganta llamada Soledad”. El Museo del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México presentó una exposición retrospectiva de su obra en 1986. Un año después Alice Rahon murió en un asilo en la Ciudad de México.

(Fuentes consultadas: 1. Alice Rahon, Una surrealista en México, 1939-1987, textos de Tere Arcq, Georgiana M. M. Colvile, Andreas Neufert, Leila Jarbouai, Nancy Deffebach, editado por Museo de Arte Moderno, 2009)

 

PRINCIPALES EXPOSICIONES INDIVIDUALES

 

1944 Galería de Arte Mexicano, Ciudad de México

1946 Pasadena Art Museum, Pasadena

1946 Art of This Century Gallery, Nueva York

1946 Caresse Crosby Gallery, Washington, D.C.

1946 Stendhal Art Gallery, Los Angeles

1946 Karle Nierendorf Gallery, Nueva York

1946 Galería de Arte Mexicano, Ciudad de México

1947 Barbara Byrnes Gallery, Los Angeles, California

1948 Willard Gallery, Nueva York

1951 Willard Gallery, Nueva York

1951 Galería de Arte Mexicano, Ciudad de México

1951 Galería Arquitac, Guadalajara

1953 Art Institute of San Francisco, San Francisco, California

1954 Paul Kantor Gallery, Los Angeles, California

1955 Galería La Cour d’Ingres, París

1956 Galería El Eco, Ciudad de México

1957 Galería Antonio Souza

1958 Galería del Instituto Francés de América Latina (IFAL), Ciudad de México

1961 Worth Avenue Gallery, Palm Beach, Florida

1962 Galería Juliana Lerson, Beirut, Líbano

1962 Louisiana Gallery, Houston, Texas

1965 Galería Turok Wasserman, Ciudad de México

1965 Galería del Instituto Francés de América Latina (IFAL), Ciudad de México

1967 Galería de Arte Misrachi, Ciudad de México

1969 Galería Pecanins, Ciudad de México

1975 Galería de Arte Mexicano, Ciudad de México

1986 Museo del Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México

2009 Alice Rahon: Una surrealista en México (1939-1987), Museo de Arte Moderno, Ciudad de México

2009 Alice Rahon: Una surrealista en México (1939-1987), Centro Cultural Tijuana, Tijuana, Baja California