Alberto Gironella

Ciudad de México, 1929 - Ciudad de México, 1999

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BIOGRAFíA - ALBERTO GIRONELLA (CIUDAD DE MÉXICO, 1929 - CIUDAD DE MÉXICO, 1999)


Alberto Gironella nació en la Ciudad de México en 1929. Su padre fue un inmigrante catalán y su madre una indígena de Yucatán. Estudió Literatura Española en la Universidad Nacional de México y comenzó a pintar a una edad temprana, presentando su primer exposición individual en 1952 en la Galería Prisse, que fundó junto con sus colegas artistas Vlady Kibalchich Rusakov y Héctor Xavier, después de comenzar dos revistas literarias: Claviñero y Segrel. 

En ese mismo año creó su primer pintura basada en una obra de arte del pasado, "La condesa de Uta", comenzando una larga y extensa producción de obras, en la que utilizando tanto medios tradicionales como innovadores, expresó su pasión por la literatura española y los pintores españoles Velázquez y Goya; por iconos mexicanos como Zapata y otros pop internacionales como Madonna; por la filosofía de Nietzsche, Pedro Páramo de Juan Rulfo y Bajo el volcán de Lowry. Era amigo de André Breton, Octavio Paz y Luis Buñuel, a quienes dedicó muchas obras, les retrato en numerosas obras y con quienes tuvo una larga y fructífera relación, así como con el director de cine y teatro chileno Alejandro Jodorowsky, el artista belga Pierre Alechinsky, el matador Manolo Martínez y el fotógrafo Héctor García. 

Gironella fue un gran y voraz lector, un gran artista y un gran pintor, quien, ya en 1963, declaró que su vocación era "... más que pintor, escritor, torero o cualquier otra cosa, era la de un provocador". En 1960 ganó el primer premio de la Bienal de París para Jóvenes Pintores y el primer premio de la Sexta Bienal de São Paulo, Brasil.

Gironella apoyó y abogó por opiniones políticas más liberales. Sus impresiones sobre el muralismo mexicano lo llevaron a creer que el arte no debería ser político, sino que debería ser representativo de su subconsciente. Al rechazar los estilos artísticos con influencia política, Gironella se sintió cautivado por el surrealismo, movimiento artístico de vanguardia. Se dice que Gironella aporta esta fascinación por el colorido estilo vanguardista a los recuerdos profundamente arraigados en su infancia. Recordando que algunos de sus primeros recuerdos eran de él mismo ensamblando altares con envoltorios de chocolates, latas vibrantes y botellas de la tienda de abarrotes que tenía la familia.

Alberto Gironella murió en la Ciudad de México en 1999 a causa de un cáncer.