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Si usted está interesado en comprar o vender alguna obra del maestro Santiago Carbonell puede contactarnos en info@inverarte.com o telefónicamente. No manejamos litografías de este artista.

 

SANTIAGO CARBONELL (Quito Ecuador, 1960)

Existen asimismo tendencias que dan lugar a disputas acaloradas, como es el caso de lo que yo llamaría realismo pictórico tradicional contemporáneo; tendencia plástica sustentada en el reciclamiento de la pintura que corre entre el Renacimiento y los realismos del siglo XIX, incluyendo el neoclasicismo y el romanticismo. Fidelidad a la tradición que conlleva, a su vez, marcadas diferencias; ni las técnicas ni las imágenes ni el espíritu que las anima ni los propósitos son equivalentes. Téngase en cuenta, además, que el realismo contemporáneo incorpora, de modo decidido, propuestas surgidas en el ámbito de la fotografía (en el caso de Santiago Carbonell la fotografía, tras ofrecer sus servicios y dotarnos de determinada imagen, pasa a ser desconstruida por procedimientos netamente pictóricos que muestran, precisamente, la diferencia entre fotografía y pintura). Examinemos las potencialidades de la pintura fiel a sí misma valiéndonos, para ello, de la obra de Santiago Carbonell. Partamos de una evidencia indiscutible: un pintor realista es aquél que asume la responsabilidad de ver profundamente y de hacer ver a los otros, o sea, de ver aquello que no se aprecia de manera inmediata ya que demandas extra artísticas distraen la mirada. Pensemos que la realidad comprendida por el arte no es la realidad tal cual; si lo fuera el arte sería inútil, un duplicado superfluo. Lo cual significa que el pintor tiene que distanciarse de la realidad captada a simple vista, pues su tarea consiste en transfigurar, en redimir a los seres y a las cosas del maltrato y de la indiferencia a que son condenados en el mundo utilitario-mercantil-instrumental. Pintar, hacer arte, exige conformar y reconstruir lo dado en lo que tiene de estético. Para lograrlo se requiere aunar cierto oficio a la capacidad de ver el fondo de la realidad y, ya metidos de lleno en la práctica pictórica, basta contar con unos cuantos elementos primarios: pinceles, espátula, colores, aceite, barnices, telas y un temple de ánimo presto a construir algo en sí excepcional: el acto creador. La mirada que cala los trasfondos del mundo se adquiere mediante un arduo aprendizaje de ese lenguaje en que la percepción radical ha quedado plasmada esencialmente; me refiero a la historia de la pintura: concepción del espacio, iconografía, técnicas, modos de composición, relaciones entre el dibujo y el color. Santiago Carbonell asume dicha experiencia iniciática, y en ella encuentra su visión. Visión cambiante, por supuesto. Pintura dura, seca, profana. Podríamos hablar de realismo cosista ya que Santiago Carbonell no idealiza, exagera o retuerce: simplemente capta lo real. Para él todo cuenta por igual; no hay jerarquías. El pintor deja vagar su mirada por entre los rincones y los pequeños objetos habituales, y les reconoce su dignidad. Captación de detalles imperceptibles mediante un dibujo ceñido y exacto, labor artesanal que muestra la fe del artista en las cosas del mundo concreto, sus matices, sus formas, su presencia. En fidelidad a su pertenencia al aquí y ahora circunstanciales, bodegones y retratos conviven en sus lienzos sin dificultad alguna. Santiago Carbonell pinta con la acuciosidad del artesano, y en tanto aprendiz de la realidad que es. Lo que logra no es poco: el dominio de la pintura natural, entresacando de los dones ofrendados por el mundo lo que tienen de específico e individual inclusive; reconstruye y lleva las formas a una plenitud irrevocable. Insatisfecho con lo alcanzado el pintor avanza un paso más, se adentra en la ilusión, en el efecto de trampantojo, tratando de atrapar lo que él mismo titula ilusión de la realidad. El ilusionismo desconcierta: personajes y cosas habitan ahora espacios extraños e inesperados. El realismo se torna suprarreal sin ser surrealista y, sin duda, la influencia de Dalí salta a la vista. Pero ¡cuidado!, Carbonell no gusta de lo simbólico; tanto su naturalismo de partida como su apuesta suprarreal se atienen a la savia del mundo, de ahí que sus obsesiones y sus efectos ópticos tengan por soporte una cubeta vieja, una jarra, un cigarro, un vaso de vino, un globo... Objetos que no dejan de serlo y que coexisten con monjes ensimismados o con desnudos púdicos e impúdicos. El trampantojo no es, así, un recurso de desdén hacia el mundo sino un artilugio para llamar la atención respecto a lo insignificante, o sea, respecto a aquello que, de tan presente y cercano, hemos dejado de ver. (Fuente: Por Jorge Juanes, en el libro "Santiago Carbonell")

 

ALGUNAS DE SUS EXPOSICIONES INDIVIDUALES MAS IMPORTANTES:

 

1985 "Santiago Carbonell", Centro Español, Quito, Ecuador.

1986 "Santiago Carbonell", Dubose-Rein Galleries, Houston, Texas.

1992 "Santiago Carbonell", Museo de Arte Moderno, Querétaro, México.

1994 "Santiago Carbonell", Museo de la Ciudad de León

1999 "Santiago Carbonell", Museo de la Ciudad de Oaxaca, Oaxaca.

2001 "Santiago Carbonell", Museo de Arte de Querétaro, Sala Permanente. Querétaro, México.

2002 Museo del Pueblo, Guanajuato, México.

2002 Casa de la Cultura, San Luís Potosí, México

2003 Alfredo Ginocchio – Arte Internacional, México, D.F.

2003 Centro Cultural Universitario, Universidad de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, Michoacán

2003 Galería Universitaria Arte Contemporáneo, Universidad Autónoma de Querétaro

2003 Museo Metropolitano de Monterrey Nuevo León, NL

2005 Museo Regional de Querétaro, Querétaro

2005 Museo de Arte Contemporáneo de Aguascalientes, Aguascalientes

2006 Gerald Peters Gallery, Dallas, Texas

2007 Museo Jardín Borda, Cuernavaca, Morelos

2008 Museo de Arte Contemporaneo, Celaya, Guanajuato

2009 Museo Metropolitano de Buenos Aires, Argentina

2010 Mural Conmemorativo del Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana, Suprema Corte de Justicia de la Nación, México D.F.

2010 De la Belleza al Desencanto, Museo de Bellas Artes de Toluca, Estado de México

2010 De la Belleza al Desencanto, Museo de Arte de Querétaro, Querétaro

2011 De la Belleza al Desencanto, Galería de la Universidad Autónoma de Puebla

2012 De la Belleza al Desencanto, Museo de los Pintores, Oaxaca

2013 Arqueología de la Mirada, Museo Diego Rivera, Guanajuato

2013 Arqueología de la Mirada, Centro Multicultural de las Artes CEMUART